amores

«El lugar más cómodo en el mundo eres tú»

Abrió su cuaderno de cuando estudiaba filosofía en la facultad y se llenó de nostalgia por aquellos días. Le gustaba mucho la filosofía y la estudiaba haciendo cuadros sinópticos, subrayando con colores que respondían a un código y escribiendo frases con ideas centrales en los márgenes. Fue hojeando el cuaderno como quien mira las fotos antiguas de aquel fantástico viaje que hizo en ese momento de juventud y aventura.

Pasó unas cuantas páginas y encontró esto escrito en un margen: elmceemet. Siguió hojeando y volvió a ver esas letras juntas en los huecos libres de las páginas, en diferentes orientaciones, pero siempre del mismo tamaño. Era como una palabra inventada, no era un ayuda-memoria aunque le ayudaba a sostenerse. Cerró los ojos y escuchó su voz grave y tierna diciéndole «El lugar más cómodo en el mundo eres tú». Sonrió, recordó el camino de los patos, el amor que se tuvieron, la ternura de su trato, la entrega muda, el intento de él por no darle forma, el de ella por encontrarla… la ruptura dolorosa.

Ella siempre fue un lugar cómodo. Tiene el ego pequeño, el corazón escondido y no demanda, solo espera. Ama. Muere de amor. Nadie la ve.